Días en los que la autosuficiencia no basta, y tu corazón te pide un poco de amor. Un lunes que se transforma en domingo y vuelves atrás en el tiempo.
Un año de sonrisas permanentes ancladas a tu rostro.
El amor que se deja entrever ese invierno al que aun le queda frío.
Escribir de forma apresurada, desbordada, alocada, mientras tus dedos se mueven solos y la imaginación no cesa, presa de esas palabras que nacen solas y se colocan una al lado de la otra.
Un abrazo que es abrazo, aunque tu no estés.
Una historia que, de alguna forma, sigue esperando un comienzo.
Tiempo para renacer, para pensar, para hacerte más fuerte mientras descubres lo mucho que has cambiado sin darte cuenta, y comprendes que todo el mundo tiene algo bueno que aportar y una sonrisa para regalarte.
Entender que la parte fea de la historia sólo está para enseñarte a aguantar los golpes, y que recordar lo bueno te arrancará sonrisas aun cuando hayan pasado años.
Que los impulsos que hacen a un lado tu orgullo reciben respuestas que ponen las cosas en su lugar para que puedas respirar por primera vez en mucho tiempo. Aunque parezca que la historia se repita.
A veces, cuando menos te lo esperas, te das cuenta de que alguien te amó, y eso significa que alguien te volverá a amar. Eso te hará sonreír.
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lunes, 23 de abril de 2012
domingo, 15 de abril de 2012
70km NOS SEPARAN
Me encuentro, algunas noches al azar, pensándote. Como si no hubiese pasado casi un año sin saber de ti. Con la cabeza llena de pájaros, como si aun hoy todo fuera posible. Pero ahora soy feliz, a pesar de que la inspiración llega tarde, si llega.
Y te imagino paseando bajo el cielo nublado de París, observando el cartel de esa juguetería igual que observé yo tus fotos viejas cuando me permití volver a mirarlas.
No pretendo que lo que escriba sea bonito, ni que creas que no he conseguido olvidarte. Lo admito, lo segundo es imposible, pero es verdad que ahora, nada me ata a ti. Que no costaría tanto dejarte ir, y que esta vez no lloraría. Sabes que nunca te olvidé, y que nunca lo haré. Y ahora sé que tu tampoco lo harás. Y con eso me sirve. Ya me has dado mucho más de lo que pedía y mucho más de lo que merecía. Porque ni todas las rosas son rojas ni los adiós son para siempre. Que los cuentos de princesas son más bien una saga de aventuras y guerras, y que los príncipes existen, solo que ni son perfectos ni visten de azul. Que cada día que pasa cuenta, como cuentan las milésimas en una competición de Fórmula 1. Que si no eres tu, será otro, pero que si no soy yo, estoy perdida. A veces se necesita tiempo para darte cuenta de las cosas; para comprender que no hay que olvidar, sino perdonar.
domingo, 1 de abril de 2012
romance a corto plazo
Es que a veces el mundo es un cobarde y tienes que buscar tu misma la manera de
encontrar la primavera. Que los amores son muy cortos y los recuerdos
demasiado largos. Que te asaltan las penas en una habitación amarilla de niña,
demasiado pequeña como para albergar tus dudas de mujer. Y Valencia se
despierta cansada en otro domingo de autosuficiencia.
No es que no crea en el amor, es que el amor
ha deicidio no creer en mí. Y mira que esta ciudad es el lugar
perfecto para enamorarse. Esconde tantas esquinas que todavía esperan un beso a
medianoche. Pero pierdes seguridad y ganas miedo. Y te limitas a escuchar canciones
de amor que esperas algún día poder comprender.
Y es que la gente se alimenta de amor, y tu hace tiempo que no
pruebas ni un bocado.
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